Medio Oriente y Norte de África

Los países en desarrollo de la región de Medio Oriente y África del Norte (MENA) tienen una población de unos 380 millones de personas, 60% de ellos, menores de 25 años de edad. La región cuenta con la más alta tasa de desempleo para los jóvenes. Para 2020, será necesario crear más de 60 millones de puestos de trabajo para absorber a los jóvenes que recién ingresan al mercado laboral y estabilizar el desempleo juvenil.

Según datos del Global Findex 2017, la inclusión financiera en la región MENA (sin incluir las economías de altos ingresos) ha aumentado 10,6 puntos porcentuales, para alcanzar un 43,5% de los adultos con cuenta, frente a un 32,9% en 2014. Sin embargo, MENA tiene la mayor brecha de género de todas las regiones del mundo: el 52% de los hombres, pero solo el 35% de las mujeres, tiene cuenta. Las normas sociales y las barreras legales son frecuentemente las principales barreras que enfrentan las mujeres para acceder a los servicios financieros en la región.

Por otro lado, existe una alta propiedad de teléfonos móviles entre los no bancarizados, con el 86% de los hombres y el 75% de las mujeres que poseen un teléfono celular, lo que ofrece un potencial para ampliar la inclusión financiera.

A pesar de los desafíos planteados por las tensiones geopolíticas y el desplazamiento de la población en la región, los proveedores de servicios financieros en países afectados, como Líbano, Jordania, Palestina y Yemen, están ofreciendo servicios financieros y no financieros para mejorar la resiliencia de la población y sus medios de vida.  

A nivel nacional, Jordania, Egipto e Iraq han tenido éxito significativo en incrementar el número de cuentas en 2017, al alcanzar el 42,5%, 32,8% y 22,7% de los adultos respectivamente, doblando los niveles de 2014, debido principalmente a un mayor compromiso de los países con la inclusión financiera.  

Fuentes: Global Findex, World Development Indicators, World Bank Regional Classification, Banco Mundial